"TOÑA LA NEGRA" SIGUE ENAMORANDO
CON LA DULZURA DE SU VOZ DE ENSUEÑO
TOÑA LA NEGRA fue el nombre artístico de MARIA ANTONIA DEL CARMEN PEREGRINO ÁLVAREZ, quien nació en Veracruz, México, el 17 de octubre de 1912 y falleció en México, el 16 de diciembre de 1982. Extraordinaria cantante mexicana de boleros y de canciones del también inmortal AGUSTIN LARA.
Se dice que consiguió abrirse paso en el mundo de la música cuando logró que Lara la escuchara cantando Enamorada, y que éste quedó tan deslumbrado que a los pocos días le compuso expresamente Lamento jarocho, un precioso canto a la ciudad de Veracruz, de donde era la cantante, y que como muchas canciones siguieron a ésta: Noche criolla, Oración, Caribe y Veracruz. entre otras, se decía que había nacido una pareja artística que hizo historia.
Empezó a ser reconocida con su interpretación de la canción “Enamorada” de Agustín Lara, quien también produjo para ella temas como “Lamento Jarocho”, “Veracruz”, “Noche criolla”, “Oración Caribe”, “Palmera”, “La clave azul” y “La cumbancha”, que presentaron juntos en una revista musical en el Teatro Esperanza en diciembre de 1932, con tanto éxito que debieron prolongar sus presentaciones por mucho tiempo.
Sus grabaciones para el sello RCA Víctor constituyen uno de los más preciosos legados musicales en la historia del bolero. Este amor salvaje, Por qué negar, Obsesión, Mentiras tuyas, Y sin embargo te quiero, Noche criolla, Pesar, Vereda tropical, Cada noche un amor, Angelitos negros, Lágrimas de sangre, Estás equivocado, De mujer a mujer, Como golondrinas, Diez años y Cenizas son algunos de sus títulos de éxito que grabó en más de 75 LP’s.
Toña la Negra llevó siempre una vida personal muy reservada, lejos del brillo de las luces y los escándalos, por lo que poco se sabe de su familia, solo que tuvo tres hijos con su primer marido, de quien se divorció en 1950. Posteriormente se casó de nuevo con el baterista Victor Ruiz Pazos. En los últimos años, con sobrepeso y algunos achaques de salud, se fue retirando de los escenarios y grabaciones.
Toña La Negra la gran decidora de la canción. No cantaba, decía, y lo que dijo cantando aún conmueve. Como tocada por los ángeles negros de Andrés Eloy, Toña, mas que cantar, acariciaba, y las caricias emanadas ciertamente de una garganta permanecen en la piel del alma y erizan la del cuerpo.
A 35 años de su muerte un aire de orfandad aún arropa el alma de Caracas. Hemos perdido la cuenta de cuanto se ha escrito acerca deToña La Negra, de tanto que hemos abordado y desbordado nuestra admiración por una de las voces y trayectorias más emblemáticas de la música popular latinoamericana. En definitiva, solo somos eco del sentimiento de millones de habitantes del planeta azul, porque esta veracruzana, fallecida hace 35 anos, un 19 de noviembre, sembró sentimiento… y sembró bien.
Cuando se conoció la noticia del fallecimiento de Toña, el inolvidable profesor y poeta Jesús Rosas Marcano solo atino a preguntarse: “Podrá el mundo seguir andando sin ella?” Y si, el mundo ha seguido andando, pero cojo, para estar claros, porque cuando se trata de sacar las cuentas en torno a las voces femeninas que han integrado esencia, conciencia, calidad y sentido social de pertenencia, el saldo no es tan favorable que digamos. Por eso, cuando se trata de escribir acerca de ella, los datos son lo mas sencillo; lo tremendamente complejo es analizar el porque de aquella voz, de donde la hondura ovárica de su carisma que nunca necesito tongonearse o llorar para transmitir.
Toña La Negra fue una autentica mexicana, una autentica latinoamericana. Siempre mantuvo y sostuvo un aire de reserva, como de reflexión constante, como de distancia mestiza frente a lo fatuo. No cayó seducida por otra cosa que no fuera México, el amor y la decencia. No necesito promover escándalos o asumir posturas de diva para destacarse. Lo jarocho, lo maternal, lo humano, lo transpiraba con dulzura.Asumió un papel tremendamente femenino en una etapa donde a las mujeres se les negaba hasta el voto, y asumió por ellas un papel que iba mas allá de parir y esperar.
Venezuela la recibió unas cuantas veces y en todas le brindó su corazón, hasta lo último, y hasta siempre. Somos miles los que en Venezuela, como en otros países, seguimos escuchándola en radio, o en la intimidad de los hogares asombrados de la permanencia de esa voz. Es que parece que cada día canta con un nuevo matiz.
Es que no ha muerto, y eso que han pasado 20 años de aquella noticia que nos conmocionó El 19 de noviembre de 1982 llegaron los telex a las redacciones periodísticas: “Un paro cardíaco acabó con la vida de María Antonieta del Carmen Peregrino, Toña La Negra, cuando acababa de cumplir 70 años de edad…”. A su sepelio no asistieron mas de 50 personas. Siempre hemos pensado que la perplejidad no le dio tregua al movimiento. Pero tal vez por eso nos sentimos en deuda permanente con la que, como decía Rosas Marcano, se murió de ternura….


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