miércoles, 27 de febrero de 2019

PROHIBIDO OLVIDAR

Entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 1989, el Ejército y la policía usaron unas 4 millones de balas para reprimir al pueblo, que empobrecido y hambriento salió a las calles para reclamar sus derechos. A esta masacre se le conoce como El Caracazo.
“Entré a Fuerte Tiuna y me tocó verlo en guerra. Fui a buscar gasolina con un compadre que era coronel. Me senté en su oficina y veo en el televisor aquel desastre. Salgo al patio, los soldados corriendo y unos oficiales mandando formación y a buscar los fusiles. Y le digo: ‘Mi coronel, ¿qué van a hacer ustedes?’. ‘¡Ay, Chávez!, yo no sé qué va a pasar aquí. Pero la orden que llegó es que todas las tropas salgan a la calle a parar al pueblo’. ‘¿Pero cómo lo van a parar?’. ‘Con fusiles, con balas’, incluso dijo: ‘Que Dios nos acompañe, pero es la orden’. Vi los soldados salir, los soldados logísticos que no son soldados entrenados. Esos son los que hacen la comida, los que atienden los vehículos. Hasta a los mecánicos los sacaron y les dieron un fusil, un casco y bastante munición. Lo que venía era un desastre, como así fue”. Hugo Chávez.
Así describió el comandante Hugo Chávez lo que vio aquel 27 de febrero de 1989, un día que quedó en la historia de Venezuela, el día en que el pueblo de uno de los países más ricos del mundo, la quinta reserva mundial de petróleo, se levantó contra un sistema que lo había sumido en la pobreza y la desesperanza.
Para los venezolanos "El Caracazo" o “El Sacudón” fue el día en que el pueblo "bajó de los cerros", como se le conoce a los barrios más humildes de la capital. El 27 y 28 de febrero de 1989 se desató una ola de saqueos en el país, principalmente de supermercados, carnicerías, negocios de artículos electrónicos y línea blanca. No podemos olvidar que hablamos de una Venezuela cuyo 62 por ciento de la población estaba sumida en la pobreza.
El Guarenazo, el inicio*
Los días 27 y 28 de febrero tuvo lugar en las ciudades más importantes de Venezuela un estallido social espontáneo y sin precedentes tras una serie de medidas económicas neoliberales aplicadas por el presidente Carlos Andrés Pérez y recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Aunque siempre se habla de “El Caracazo”, en realidad las protestas iniciaron en Guarenas, estado Miranda, ubicada a unos 15 kilómetros al este de la capital Caracas. Pero éstas se extendieron a las principales ciudades del país.
El aumento del pasaje de transporte público fue la chispa que disparó la revuelta popular, pues los transportistas pretendían subir los precios un 50 por ciento, pese a que sólo estaba permitido un incremento no mayor al 30 por ciento, lo que ya de por sí era un golpe fuerte para el bolsillo del venezolano. Además, se eliminaba el beneficio del medio pasaje estudiantil.
Otro factor que desató la revuelta popular fue el acaparamiento y la especulación con los productos de primera necesidad, lo que causó desabastecimiento e inflación. Por ello, luego de la reacción inicial contra los transportistas, la acción se amplió hacia los supermercados y pequeños abastos, en cuyos depósitos los venezolanos encontraron muchos de los productos que se encontraban en escasez, como leche, azúcar, café, harina, aceite, sardinas, entre otros.
Fue así como el lunes 27 de febrero los guareneros iniciaron una protesta ciudadana. 
“No teníamos previsto, en ningún momento, ningún tipo de saqueo, sólo queríamos hacer una propuesta para que los mismos conductores tomaran conciencia y cobraran el aumento del pasaje que había sido aprobado por el Servicio Autónomo de Transporte y Tránsito Terrestre (Setra), que era de 30 por ciento pero ellos querían cobrar 50 por ciento”, relata Eleazar Juárez, quien era secretario general de la Federación de Asociaciones de Vecinos del municipio Plaza (Federeplaz), organismo que lideró las protestas de ese día.
Hasta las 02H00 (hora local) de aquel día, Juárez y miembros de Federeplaz, que agrupaba a unas 68 comunidades organizadas, estuvieron imprimiendo volantes que apoyaban la protesta contra la estrategia de los transportistas. Ese día salieron muy temprano para tomar la terminal de autobuses de Guarenas y hacerse escuchar.
Sin embargo, según su relato, los dos principales partidos del país Acción Democrática (AD, en el poder en ese momento) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei) enviaron a grupos de personas que les impidieron el paso hacia la sede del Consejo Municipal. “Respondían a los intereses de los partidos”, indica Juárez.
“Ahí vinieron los grupo de AD, procedentes de Guatire y Petare, y quisieron romper aquello (la protesta), pero la Federación defendía su posición y tenía su pueblo al lado”, relata.
Luego, el presidente del Consejo Municipal le ordenó a la Policía Metropolitana disolver aquella protesta, de unas cuatro mil personas, a lo que el oficial encargado le dijo que no era posible porque “había más de 4 mil personas, y entonces él respondió: ‘Usted cumpla las órdenes y después reclame’.  Entonces, el oficial sacó su 9 mm y disparó al aire”, recuerda Juárez.
Cuando el grupo llegó a la sede del Consejo Municipal, a pleno mediodía de ese lunes, ya habían comenzado los saqueos. 
De acuerdo a la versión de Eleazar Juárez, fueron algunos militares quienes iniciaron los saqueos. “Mientras ocurría lo de Valle Verde venían de Higuerote unas camionetas de la Guardia Nacional.  Como todo estaba trancado (cerrado) buscaron una salida”.
Cuando el contingente armado iba pasando cerca de un matadero, detuvieron su vehículo, lo llenaron de carne y le dijeron a la gente “Si quieren ahora, lleven para su casa … y empezaron los saqueos en Guarenas. ”, describe Eleazar Juárez.
(*): Los datos de la entrevista fueron tomados del especial publicado en el 2012 por el Correo del Orinoco.
El Caracazo
En horas de la mañana del 27 de febrero de 1989, la revuelta popular -iniciada en Guarenas- había llegado a la capital venezolana. Ya en la tarde en toda Caracas los comercios habían cerrado y el transporte público no prestaba servicio.
Durante la noche iniciaron los saqueos a todo tipo de comercios, como supermercados, abastos, licorerías, carnicerías, líneas blancas, mueblerías, de computación, agencias bancarias, entre otros. Éstos fueron protagonizados por  hombres, mujeres, ancianos y niños, así como algunos grupos violentos.
Las fuerzas militares y policiales ya estaban desplegadas en la capital, pero la represión no había iniciado y se limitaban a acciones preventivas. Sin embargo, ese 27 de febrero se generó la primera víctima. Se trató de Yulimar Reyes, estudiante de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien fue asesinada en los pasillos de Parque Central (centro de Caracas), por un policía que le disparó perdigones en la cara y el cuello.
El 28 de febrero, el Gobierno de Carlos Andrés Pérez reaccionó ante los saqueos con el plan “Ávila”, mediante el cual ordenó a la Guardia Nacional y al Ejército acabar con la revuelta y permitiéndoles el uso de armas de fuego. Como consecuencia, se emprendió una brutal represión contra la población.
Asimismo, el presidente Pérez decretó el estado de emergencia, previsto en el artículo  240  de la Constitución de 1961, con el que suspendió las garantías constitucionales. De esta manera, el derecho a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad del hogar doméstico, el libre tránsito, la libertad de expresión, las reuniones en público y el derecho a manifestar pacíficamente fueron suspendidos durante 10 días. Esta medida arreció la represión.
El Ejecutivo envió cuatro mil soldados con tanquetas a las calles de Caracas para “restablecer” el orden. De acuerdo a testigos, los primeros grupos de militares se ubicaron en las faldas de los cerros para evitar que las personas continuaran bajando y se unieran a los saqueos. Los primeros disparos fueron de advertencia, pero después empezaron a asesinar gente.
Aún cuando ya habían cesado los saqueos, los militares continuaron dispararando indiscriminadamente contra las casas y los habitantes de las zonas más populares de Caracas. Además, las patrullas del Ejército comenzaron a allanar casas en los barrios, supuestamente en busca de la mercadería, y a arrestar a los sospechosos. 
Testigos relatan que durante esos fatídicos 27 y 28 de febrero, Caracas se llenó del eco de disparos de rifles y ametralladoras y cuando finalmente cesó el tiroteo la morgue se llenó de cadáveres y los hospitales eran insuficientes para atender a la cantidad de heridos.
De acuerdo a las cifras oficiales los hechos de finales de febrero y principios de marzo de 1989 dejaron unos 300 muertos y más de mil heridos, pero reportes extraoficiales señalan que hubo unas dos mil personas fallecidas, miles de heridos e innumerables desaparecidos. También se registraron enormes pérdidas económicas y materiales.
Testimonios:
“Cuando el gobierno de CAP decretó el toque de queda nos pusieron un tanque de guerra frente al Bloque Uno con militares adentro”, cuenta Tirsia, habitante de Monte Piedad, una zona al oeste de Caracas.
“Tanto fue el miedo que se impuso durante esos días que el apartamento de muchas personas se redujo al espacio del baño, a un estrecho pasillo o a un rincón de la sala, donde pernoctaban, para no ser alcanzados por las balas. Uno no se podía ni asomar por la ventana, hubo apartamentos que los dejaron como un colador de las balas”, comenta Tirsia.
“En esos días me asomé para guindar (colgar) ropa en el tendedero. Cargaba puesto un reloj que brillaba con el reflejo del sol. Seguro la policía y el Ejército pensó que era un arma y por eso me dispararon. La bala me pasó cerquita, pegó en la pared y saltó. Un pedazo de la pared se introdujo en mi brazo”. (Tomado de la nota de AVN: “A 20 años del Caracazo: Cuatro millones de balas se dispararon contra un pueblo desarmado”)
El 7 de marzo, el presidente Pérez ordenó la suspensión del toque de queda, pero exigió al Congreso mantener el estado de emergencia y se restituyeron algunas garantías.
La masacre
En el Cementerio General del Sur, al oeste de Caracas, hay un sector conocido como “La Peste”, porque durante “El Caracazo” allí eran llevados y amontonados por días los cuerpos de los civiles asesinados en los barrios. Luego eran enterrados en fosas comunes.
En “La Peste” recientemente las autoridades encontraron una fosa común con 70 cuerpos no identificados. No estaban incluidos en la lista oficial del Gobierno de Carlos Andrés Pérez.
Justicia
En 1998, un fallo de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, 10 años después de la masacre, ordenó al Estado venezolano indemnizar solamente a los familiares de 45 personas asesinadas durante la revuelta social.
Todavía no se conoce el número exacto de muertos, heridos y desaparecidos en esos días de febrero y marzo de 1989. Aunque los hechos ocurrieron mucho antes de su mandato, el Gobierno del presidente Hugo Chávez reconoció la responsabilidad del Estado venezolano y en el año 2006 a través del Ministerio de Interior y Justicia, anunció mecanismos para indemnizar también a las víctimas que no tuvieron acceso a la Corte Interamericana.
El 27 de febrero de 2013, la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) juramentó una comisión para investigar la actuación de policías y militares en 1989, que según cifras oficiales dejó 276 muertos, pero que algunos calculan que los desaparecidos pueden llegar a los dos mil. Ese mismo año la Fiscalía acusó a Virgilio Ávila Vivas (Gobernador del Distrito Capital en 1989) por su responsabilidad en la masacre.  En noviembre de 2014 inició el juicio en su contra.

EL DIA QUE BAJARON LOS CERROS

27 DE FEBRERO DE 1989: EL CARACAZO

27 de febrero de 1989. 30 años de El Caracazo

https://www.youtube.com/watch?v=3H3R2BwBuDw

Fue una respuesta espontánea ante la grave crisis económica y política del país iniciada el 27 de febrero de 1989. En ese momento Carlos Andrés Pérez iniciaba su segunda presidencia y anunciaba la puesta en marcha del llamado “paquete económico”, con medidas neoliberales que significaban mayor pobreza y miseria para el pueblo venezolano.

La rabia contenida durante muchos años hizo explosión en las principales ciudades del país y las protestas y saqueos se hicieron incontrolables.

Los índices de pobreza en el país habían crecido de manera alarmante. Para 1989 más del 60 % de la población era pobre. La fuerza laboral campesina se redujo al 10% y, en sólo tres años, 600 mil personas emigraron a las ciudades.

Los trabajadores informales aumentaron. La clase obrera industrial disminuyó ante la privatización parcial o total de sectores como las telecomunicaciones, los puertos, el petróleo, el acero y las líneas aéreas, entre otros.

El gigantesco endeudamiento con la banca internacional convertía a Venezuela en una sociedad de esclavos.

El día 28, el presidente Pérez, reunido en Consejo de Ministros, ordenó a la Guardia Nacional y al Ejército reprimir los disturbios.

Decretó el estado de emergencia, previsto en el artículo 240 de la Constitución de 1961, quedando suspendidas algunas garantías constitucionales durante los 10 días siguientes.

Garantías suspendidas: libertad y seguridad personales, inviolabilidad del hogar, libertad de tránsito, libertad de expresión, derecho de reunión y derecho de manifestación.

El martes 28 por la noche, comenzó el toque de queda más cruento de la historia de Venezuela. Aún no se conoce el número de personas asesinadas por las fuerzas del orden, pero extraoficialmente se calculan entre 300 y 1000 muertos.

A pesar de la represión desatada contra el pueblo, este no detuvo su aspiración de transformar su realidad. Por eso apoyó la insurrección militar del 4 de febrero de 1992, liderada para entonces por el teniente-coronel Hugo Chávez Frías.

martes, 26 de febrero de 2019

GUAIDÓ TENDRÁ QUE ENFRENTAR LA JUSTICIA EN VENEZUELA: PRESIDENTE MADURO



El jefe de Estado, Nicolás Maduro, sostuvo este lunes que el dirigente opositor y autoproclamado “presidente interino” de Venezuela, Juan Guaidó, tendrá que enfrentar la justicia venezolana, luego de el diputado afirmara que regresará al país esta semana.

En una entrevista con la cadena estadounidense ABC News, el mandatario señaló que Guaidó puede irse y volver y va a tener que enfrentar la justicia, porque la justicia le había prohibido salir del país, al tiempo indicó que el opositor tiene que respetar la ley.

El parlamentario opositor anunció que regresará al país esta semana, tras violar  la prohibición de salida del país emitida el 29 de enero por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y aparecer el pasado viernes en Cúcuta, en Colombia.

(LaIguana.TV)


ATENCIÓN: YA ESTÁ CAYENDO EL BONO DE CARNAVAL POR BS S 18 MIL EN EL SISTEMA PATRIA



Desde hoy se inició la entrega del Bono de Carnaval que fuera anunciado en días recientes por el presidente Nicolás Maduro, y que será asignado a través de la plataforma del Sistema Patria.

La información se dio a conocer desde la cuenta Twitter del Carnet de la Patria, donde se especifica que el monto del mismo es de 18 mil bolívares soberanos.

Vale recordar que el sistema de bonos que son asignados a través del Carnet de la Patria, fue creado por el presidente Nicolás Maduro para proteger al pueblo ante la inflación inducida provocada por la guerra económica que factores de derecha imponen al país.

(LaIguana.TV)

RUSIA ALERTA: EEUU ENVÍA FUERZAS ESPECIALES A PUERTO RICO Y MILITARES A COLOMBIA PARA TUMBAR A MADURO



El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, ha afirmado este 26 de febrero, que Estados Unidos prepara una intervención militar a Venezuela y envía sus fuerzas especiales en Puerto Rico para llevar a cabo una operación, cuyo objetivo consiste en derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

“Mostrando sarcasmo y arrogancia respecto al pueblo venezolano, EE.UU. prepara una intervención militar en un país independiente”, ha reiterado el político en una entrevista con el periódico ruso Argumenty i Fakty.

De acuerdo con sus afirmaciones, para alcanzar su objetivo, Washington desplaza sus fuerzas especiales en Puerto Rico y envía militares a Colombia, lo que “muestra claramente que el Pentágono aumenta la agrupación de sus tropas en la región con el fin de utilizarlas en una operación de derrocamiento del legítimamente elegido actual presidente [Nicolás] Maduro”.

Por su parte, el ministro venezolano de Exteriores, Jorge Arreaza, aseguró este lunes que su Gobierno no tolerará injerencias extranjeras. “No vamos a permitir una intervención, somos los venezolanos quienes resolveremos nuestros problemas”, indicó a su interlocutor.

Arreaza afirmó también que la actual crisis en Venezuela y el interés de EE.UU. se debe al petróleo, y asegura que en Washington “quieren desbancar a Maduro porque pretenden recuperar el control que tenían sobre la economía venezolana antes de la revolución bolivariana”. A este respecto, acusó al asesor de Seguridad Nacional estadounidense, John Bolton, de “actuar como un gángster”.

Según un comunicado publicado por el canciller venezolano, “el Gobierno de Estados Unidos, junto a un grupo de países subordinados, conduce una feroz campaña para derrocar al Gobierno de Venezuela y al presidente constitucional, Nicolás Maduro”. En la misiva se califica de “acción propagandística sin precedentes” las acciones ocurridas el pasado 23 de febrero en la frontera con Colombia, donde se registraron hechos de violencia luego del intento fallido del diputado venezolano Juan Guaidó de ingresar por la fuerza “ayuda humanitaria” a Venezuela.

Dicha operación “tenía como fin facilitar la intervención militar extranjera desde países vecinos, como parte del intento de golpe de Estado promovido abiertamente por el Gobierno estadounidense”, recalca.


(RT)

Precios de disfraces infartan y le quitan colorido al Carnaval


Foto: Gustavo Ortiz
Foto: Gustavo Ortiz


La hiperinflación se coronará como reina indiscutible de los Carnavales de este año. Padres y vendedores afirman que los elevados costos de prendas con las que niños participan en las comparsas harán imposible que se mantenga la tradición.
Este año el rubro de disfraces experimentó un incremento de 12.000% respecto a 2018, según se constató en recorrido hecho en comercios dedicados a la venta de ropa infantil en el centro y este de Caracas.
En locales ubicados Sabana Grande, La Hoyada y La Candelaria los precios van de los Bs 20.000 a los Bs 180.000. Trajes que actualmente cuestan Bs 150.000, el año pasado costaban el equivalente a Bs 12,50 (para entonces BsF 1.250.000, cuando el sueldo mínimo era de BsF 248.510, expresión previa a la reconversión monetaria, vigente desde el 20 de agosto pasado).
La abismal diferencia de costos ha obligado a comerciantes y consumidores a crear sus propias alternativas. Marilia Vilera, dueña de una tienda de ropa para niños localizada en el bulevar de Sabana Grande, explicó que desde esta temporada optó por ofrecer disfraces por encargo, debido a la casi nula importación de este tipo de productos.
“La gente viene, nos dice qué quiere y de acuerdo con el tipo de telas les decimos un precio aproximado por la mano de obra”, contó Vilera, quien detalló que los precios varían entre Bs 25.000 y Bs 100.000. Sin embargo el costo final se determina al momento de la entrega.
La confección artesanal tiene como desventaja las limitaciones en la variedad de telas, insumos, hilos y aplicaciones, por lo que los compradores, además del bolsillo, deben ajustar sus requerimientos a la disponibilidad del mercado.
El costo referencial del metro de tela tipo satén, de las más usadas para la elaboración de disfraces, ronda los Bs 12.000 en mercerías del centro de Caracas. Para los padres prescindir de la costumbre es la más probable de las opciones. Los que no, se debaten entre reciclar trajes de algún conocido o comprar piezas usadas.
“Un disfraz usado cuesta Bs 10.000, eso es casi la mitad de todo mi sueldo en un mes. Aún no decido si comprarlo, porque la comida es mi prioridad en este momento y comprar un traje nuevo o mandarlo a hacer es imposible”, confesó Zayuri Hernández, madre de un niño de 8 años que para este año desea disfrazarse de Spiderman.
Pocas son las opciones que se ajustan al salario mínimo, que por la escasez de efectivo no servirá ni para papelillo.

Carnaval 2019 arranca este martes en la zona oeste de Anzoátegui


Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

 AVN
Este martes 26 de febrero arranca el Carnaval Escolar 2019, en el municipio Píritu, ubicado en la zona oeste del estado Anzoátegui, el cual contará con la participación de las comunidades educativas de la zona rural y urbana.
El alcalde de Píritu, Williams Petit, agregó que este martes realizarán el encuentro carnestolendo de  los Pueblos Cumanagotos en la comunidad indígena de Cielo Grande.
Puntualizó que a las 8:00 de la mañana, estudiantes, docentes junto al personal administrativo y obrero celebrará el Carnaval con el fortalecimiento de la cultura de los pueblos originarios.
El mandatario destacó que a partir de las 2:00 de la tarde del miércoles 27 de febrero, realizarán el tradicional desfile de comparsas y carrozas escolares en el casco central de Píritu.
Los pequeños lucirán sus trajes con una caminata que iniciará desde la plaza Bolívar y culminará en el anfiteatro de la plaza Fernando de Peñalver, indicó Petit.
Por último, el jefe local invitó a los piriteños y visitantes a disfrutar de la creatividad y colorido de las escuelas y liceos de la jurisdicción del oeste anzoatiguense.