martes, 19 de julio de 2016

Entreverao Tecnopolítica: Una propuesta para la comunicación en redes

La revolución bolivariana como dinámica histórica y proceso social, se desarrolla frente a múltiples retos y amenazas. Se desenvuelve en el contexto del sistema de organización social capitalista en su variante rentista, comprende un entramado de componentes de orden económico, político y sociocultural. En este último ítem, yace la comunicación. Esta es expresión de la cultura, entendiéndose esta como la totalidad en códigos, símbolos y formas, de nuestro imaginario, nuestra percepción del mundo y de las cosas.
En la comunicación yace la reproducción cultural y como diría Habermas, más allá de ser resumen de un entramado de signos y significados, es en esencia expresión de la interacción social. La comunicación es resumen de la sociedad y la sociedad es a su vez es resultado de la comunicación. En el marco del proceso histórico emprendido desde el chavismo como fuerza política y social en Venezuela, el tema comunicacional ha tenido muchas variables, muchas aristas y bastantes conjugaciones. Al referirnos a la “comunicación chavista”, resumimos todas las expresiones del amplio espectro comunicacional que va desde los medios oficiales hasta las expresiones de la comunicación popular, el entramado de códigos, símbolos y recursos de lenguaje que se han posicionado al calor de la comunicación política y de la propia dinámica social marcada por la diatriba, por la identidad de clase, por la subjetividad chavista, frente a todos los códigos del antagonismo antichavista.
Pero varias reflexiones se ciernen sobre esta realidad: ¿Por qué la comunicación chavista no termina de cuajar y luce comparativamente débil frente al andamiaje antichavista? ¿Por qué luce desperdigada frente al sólido bloque de la comunicación contrarevolucionaria? ¿Por qué incluso contando con ingentes recursos de diversa índole, la comunicación chavista sigue luciendo cuantitativa y cualitativamente en desventaja frente a los factores de la comunicación antichavista? ¿Hemos logrado amalgamar y cohesionar el discurso con propósitos tácticos y estratégicos de manera pertinente? ¿Significa la ausencia física del Comandante Chávez una dificultad para posicionar el lenguaje, el discurso y la subjetividad chavista en tiempos políticamente adversos? ¿A qué se debe la dispersión y los pobres niveles de pertinencia y asertividad que son apreciables en el hecho comunicacional chavista?
La cuestión del método
Hablando de la comunicación como proceso social, precisamente por estar sujeta a las leyes elementales de los procesos sociales esta se ha configurado alrededor de la subjetividad del chavismo, surge a la par de nuestra realidad política, y en gran medida el mismo Chávez la marcó, la orientó. Otros recursos y formas se han incorporado a ese tejido y progresivamente esta ha evolucionado acorde a las etapas, los momentos, las coyunturas. Casi siempre de manera reactiva y a veces siguiendo el compás impuesto por la contra, la comunicación chavista navega en un conjunto de adversidades que han podido estar originadas en la ausencia persistente de un método científico, que garantice el desarrollo de una política coherente de gestión comunicacional.
Veamos: La gestión comunicacional no se basa sólo en la gestión de recursos para comunicar, ni cosas que decir. Se basa en el desarrollo de un constructo polivalente para imponer códigos, lenguaje, ideas-símbolo y matrices, y más allá de ello, se basa en construir un entramado cultural. Allí está la debilidad fundamental de la comunicación chavista, enmarcada en su propia dinámica histórica. Vivimos tiempos de crisis sistémica, a 17 años de chavismo estamos en plena coyuntura de crisis orgánica, como nuestra sociedad capitalista no termina de morir, la sociedad socialista no termina de nacer, en consecuencia, los códigos y expresiones del imaginario capitalista de la comunicación no terminan de morir y la culturalidad y la subjetividad de amplio espectro del imaginario chavista no terminan de posicionarse en la sociedad de manera profunda. La debilidad que impide el salto (al menos en el hecho comunicativo-sociocultural) está en la falta de reconocimiento de este proceso histórico, lo cual infiere que el problema es de método.
Es decir, la comunicación chavista se ha desarrollado de manera espontánea. Planificada espasmódicamente, pensada por partes, pero casi siempre desarrollada de manera desperdigada, está caracterizada por niveles de dispersión enormes que se agravaron incluso luego de la partida física de Chávez, quien por cualidades innatas y por el auge de medios públicos y comunitarios, centralizó la atención, posicionó el lenguaje, desarrolló los códigos y dio parto desde su propia presencia a un discurso envolvente. Dada la ausencia perenne de método y ahora por la ausencia de Chávez, el vacío es considerado por muchos como notable.
Aclaremos. Hablar de ausencia de método no es hablar de ausencia de metodologías, uso de herramientas, uso de recursos y empleo de estategias, pues estas existen y están en pleno desarrollo multifactorialmente desde el chavismo. Es decir, los medios públicos están en labor permanente, los medios sociales comunitarios también, hay medios alternativos, hay individualidades comunicando, en fin, hay formas de hacer las cosas en curso. Al hablar de la ausencia de método, nos referimos a la ausencia de una sola estructura que centralice, diagnostique, diseñe y desarrolle, los procesos inherentes a la gestión comunicativa desde una perspectiva científica, polivalente, analítica y políticamente pertinente.
Dicho de otra manera: a los fines de eficientar el empleo de recursos disponibles hoy en el actual andamiaje de la comunicación chavista, lo que hay que afinar es el tino, “es decir, la puntería”, en palabras de Alí Primera. La comunicación tiene que pensarse y desarrollarse de manera más rigurosa. Es multifactorial, la componen muchos actores, debe basarse en el análisis de entorno, en la visualización y previsión de coyunturas, debe ser participativa, debe ser rigurosamente analítica, transdisciplinar, debe pensarse semiológicamente y basarse en el análisis de discurso, debe diseñarse diagnosticando la realidad, deben delimitarse sus alcances, debe ser sistémica. Entre muchas otras cosas.
Hablemos de redes sociales y nuevas tecnologías de las comunicaciones.
¿Qué tal nos vendría desarrollar una experiencia piloto de comunicación sistémica en redes sociales y nuevas tecnologías? Asumamos que estamos en el preámbulo de nuevos tiempos, donde tendrá lugar un desplazamiento de los viejos recursos de la comunicación de masas. Al día de hoy internet marca la pauta en acceso a todo tipo de información, cada vez más consumidores de la red reciben datos desde ella, retroalimentándola al mismo tiempo. Es esa la enorme distancia que hay entre nuestra cibersociedad a la del Homo Videns, o la sociedad radio receptora, o teledirigida por TV como la llamaba Giovanni Sartori.
Es decir, las nuevas tecnologías de la comunicación e información (TIC´s) marcan la pauta y en ellas yacen las redes sociales. El sociólogo Manuel Castells las define como “redes electrónicas autodefinidas de comunicación interactiva, organizadas en torno a un interés o propósito compartido, aunque a veces la comunicación se convierte en sí misma en la meta”. Para David Caldevilla “las Redes son formas de interacción social, definida como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos”.
Esas definiciones pueden ser un tanto ingenuas. Hay quienes afirman que aunque la acción comunicativa de las redes tiene mucho de espontaniedad, no es tal cosa. Jurgen Habermas ha señalado que: “Internet genera una fuerza centrífuga. Libera una ola anárquica de circuitos de comunicación altamente fragmentados que raramente se solapan. Por supuesto, la naturaleza espontánea e igualitaria de la comunicación ilimitada puede tener efectos subversivos bajo regímenes autoritarios. Pero la propia red no produce esferas públicas. Su estructura no es apropiada para centrar la atención de un público disperso de ciudadanos que se forman opiniones simultáneamente sobre los mismos temas y las contribuciones que han sido estudiadas y filtradas por los expertos”.
La afirmación de Habermas se basa en que internet y las redes sociales distan mucho de la espontaneidad aunque la tengan. Hablamos de comunidades agrupadas por temas, que ya han sido definidos, estudiados y filtrados por laboratorios enmarcados en actos articulados de manejo de la masa de usuarios. Es decir, aunque en las redes la gente reciba información, interactúe y retroalimente, su comportamiento aparentemente espontaneo está ya enmarcado en temas diseñados y posicionados por actores y situaciones claves.
Cada vez es más importante el lugar que toman las redes sociales y las TIC´s en el constructo de nuestro hecho comunicativo. Cada vez posicionan más información, más códigos. Cada vez imponen más sus símbolos. He ahí que la sinergia del hecho comunicativo en redes viene a tener una ponderación más importante en nuestra subjetividad, comienzan a influir en nosotros y a desarrollar una interculturalidad profunda. Los grupos etareos más jóvenes son cada vez más influidos por las redes.
La situación de la comunicación chavista en las redes y TIC´s, con sus propias aristas, se parece a la situación de la comunicación chavista en otros ámbitos como la TV o la prensa escrita. El chavismo lidia contra cañones enormes, plataformas, actores y usuarios bien posicionados del antichavismo. Pero cierto es también que los niveles de desventaja no son tan grandes y la situación no es desalentadora.
Ciberpolítica 2.0 y tecnopolítica
Antoni Gutierrez-Rubi define la política 2.0 como “hacer política a través de redes sociales, pero a través de una estrategia, se debe vincular al internet con la gente y se debe diseñar formas de llegar a la gente y generar opinión pública”. Este concepto dista mucho, no debemos confundirlo con el de “gobierno electrónico” o el de “e-política” que podrían considerarse aquellas estrategias de gestión pública que se desarrollan a través de Internet. Como personalizando en redes el contacto con la gente “La política 2.0, está relacionada con la aplicación de blogs y redes sociales al mundo político, es la herramienta que promueve y sustenta la participación e interacción entre votantes y políticos. Con esta aplicación a la política, los votantes opinan y son escuchados.”
Ahora bien, más allá de una conjugación lineal entre funcionarios y público, en Venezuela la política en redes está signada por un sinnúmero de usuarios que no representan un cargo público y que interactuando, posicionan matrices, establecen formas de opinión y aglutinan y segmentan grupos de interés. Lo que indica que el concepto elemental de política 2.0 es insuficiente para definir el entramado de la política digital venezolana, que va mucho más allá de actores-funcionarios e instituciones, frente a un electorado. El estudio de la cuestión de redes en Venezuela debe ser de amplia gama, es decir, tecnopolítico. Debe reconocer multifactorialmente las realidades del hecho comunicativo en estas plataformas y así conjugar la oportunidad, la pertinencia y los recursos, en base a formas participativas de desarrollo de la gestión comunicacional en redes y TIC´s.
La propuesta “Entreverao-Tecnopolítica”
Esta es una propuesta de método para cohesionar una estrategia nacional de gestión comunicacional en redes. Es un plan estratégico de comunicación sistémica. Es decir, una propuesta formulada en base a la necesidad de construir colectivamente un método sistémico y tecnopolítico que permita eficientar el uso de recursos actuales, responder pertinentemente a los temas y situaciones-amenaza en redes, posicionar lenguaje, posicionar discurso, posicionar símbolos y en definitiva, propiciar la profundización de la subjetividad chavista, pues toda lucha en el plano de la comunicación es una lucha por la cultura, por la subjetividad.
La propuesta es simple: Se basa en la creación de un comando nacional intersectorial que centralice, diagnostique, analice y oriente, de manera polivalente (en varios niveles y en diversidad de situaciones), la labor del entramado comunicacional en redes y TIC´s de las fuerzas revolucionarias venezolanas (oficiales y no oficiales) en articulación con aquellas fuerzas y actores aliados en la red global y que estén fuera de nuestras fronteras. Tal espacio tecnopolítico debe imponer el empleo de la rigurosidad científica, el empleo de la semiología, la cuantificación de usuarios, la focalización en el uso de estrategias y la orientación de recursos, actores y comunidades de usuarios en favor de temas, principios, informaciones y elementos de discurso que deban posicionarse en amplio espectro en las redes y espacios de comunicación digital.
Dicho de otra manera, hay que superar la lógica de las etiquetas como fin y no como instrumentos de posicionamiento. Hay que superar la dispersión de los múltiples actores en redes. Hay que superar la imposición del sólo discurso oficial-institucional en redes. Hay que superar la lógica de la informalidad y reconocer los peligros de actores posicionados empleando su canal de manera impertinente. Hay que superar los rezagos de la comunicación chavista en espacios digitales para convertirla en una sinergia transformadora y esto sólo es posible con direccionalidad y método.
Necesario es construir una propuesta participativa para analizar con pericia en tiempo real, la comunicación en redes en tiempo real. Para responder frente al antichavismo en tiempo real. Sólo la direccionalidad, la cohesión y el método hacen posible tal propósito.
La realidad venezolana evidencia signos del desarrollo de una guerra no convencional en Venezuela. Hay muchos frentes de asedio abiertos en simultáneo. En el ámbito de las comunicaciones, tanto en las tradicionales como en las TIC´s, los ataques de los actores adversos a la revolución bolivariana han sido muy duros y nos han generado daños brutales en los últimos dos años. Aunque desde las instancias de dirección política del chavismo se han creado algunas alternativas para favorecer el trabajo en ese terreno, los niveles de desinformación dentro y especialmente fuera del país sobre la coyuntura venezolana son alarmantes. Es tiempo de diseñar, organizar y consolidar una sola propuesta de cohesión estratégica y táctica.
Estamos en medio de circunstancias duras, álgidas, de gran intensidad y de gran calado en el devenir nacional. Pero más grave aún, podríamos estar en el preludio de circunstancias de mayor conmoción a la estabilidad nacional, lo cual va a demandar un uso más pertinente de nuestras plataformas y recursos disponibles en las TIC´s. Debemos asumir esas coyunturas con oportunidad, con pertinencia, con rigor en el análisis del entorno y del lenguaje, para así actuar eficazmente en el terreno, orientando a los actores, a los usuarios, para posicionar temas y superar la lógica de asumir que debemos exclusivamente defendernos en la guerra y no ganar la guerra. En tiempos de probable conmoción, las vías de las nuevas tecnologías serán las más expeditas para comunicar dentro y fuera del mundo la versión chavista, para eso deben estar articuladas al unísono todas las formas oficiales y no oficiales. Para explicarlo en términos más sencillos pero no por eso más amables: Si asumimos que contra la revolución bolivariana hay ya una guerra de cuarta generación montada, debemos asumir la dirección de nuestros recursos, nuestras armas y nuestros combatientes, desde esa premisa.
Esta propuesta naciente parte de la iniciativa del equipo promotor “Entreverao Tecnopolítica”, pero necesariamente debe ser participativa e inclusiva de las diversas visiones. Debe ampliarse revolucionariamente, debe concretarse intersectorialmente desde varias plataformas gubernamentales y no gubernamentales. Este documento de conocimiento público es un abreboca de un riguroso trabajo de investigación realizada, que propone el diseño de una estrategia nacional acorde a la gestión comunicacional participativa en redes.
Equipo Promotor:

* Cristian Perez O- Coordinador de Forocandanga -Barinas, Trinch3ra Revolucionaria.

* Francisco Vielma -COMUN
*Anais Rodriguez - Colectivo Forocandaga ( @ Forocandanga)
* Oglis Ramos -Analista internacional y articulista.
  • Raquel Narbona
Colectivos, organizaciones e individualidades que se adhieren al presente documento: Telegram @Entreverao Correo electronico: EntreveraoTecnopolitico@gmail.com, nirvanassss1@gmail.com,
 
  • Colectivo Casa del Costurero -Merida.
  • Celso Lista. - Movimiento Bolivariano de la Patria Grande
  • Yamila Castillo- Corporacion Socialista del Cacao Venezolano.
  • Joaquin Rondon -La Guaratara -Radio y TV ( Barinas)
  • Juan Carlos N. Hernandez – Medios Libres ( Carabobo)

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