martes, 13 de febrero de 2018

El día Viernes, 14 de Febrero de 1936 tuvo lugar la que se conoe como "la manifestación cívica más importante jamás efectuada en nuestro país".

Tras diversos tipos de presión pública y manifestaciones estudiantiles, el Presidente López Contreras se ve forzado a liquidar el «gomecismo» que aún imperaba en su recién fundado gobierno.
No obstante, no pudieron evitarse las víctimas de este día, cuando la policía disparó desde los balcones de la Gobernación contra el pueblo congregado en la Plaza Bolívar de Caracas.
Esta actitud enardeció más a la población caraqueña, que duplicó su oposición al régimen. López Contreras había hecho célebre la frase «calma y cordura», con la que pretendía mitigar las manifestaciones violentas. En virtud de que éstas no cesaban, el Presidente decreta la suspensión de garantías constitucionales, al tiempo que el Gobernador del Distrito Federal Félix Galavís, prohibía la propaganda comunista y las reuniones de más de tres personas.
Así llegamos al 14 de febrero de 1936. 
Ese día se realizó una movilización popular multitudinaria y espontánea en Caracas, la cual ejerció tal presión que el presidente Eleazar López Contreras debió dar marcha atrás unas impopulares ejecutorias y  destituir al general Félix Galavís, un gomecista declarado que había ordenado disparar a  la multitud que se hallaba en protesta pacífica en la Plaza Bolívar ese día por la mañana. Además  debió restituir las garantías suspendidas desde el 5 de enero, derogar el decreto de censura, así como eliminar el odioso control de  periódicos y radios 
El  14 de febrero hubo seis muertos y resultaron heridos unos 150 ciudadanos. Los manifestantes gritaban “no somos comunistas”, “queremos prensa libre”, “queremos garantías”. Sin embargo la manifestación no se disolvió. Algunos manifestantes llegaron a tomar sangre de los fallecidos y escribir con ella en las paredes de la odiada sede de la Gobernación: “Muera Galavís”, al tiempo que eran saqueadas las casas de los capitostes de la dictadura.
La gente tenía el presentimiento que López Contreras quería continuar bajo la consigna de un “gobierno de Gómez sin Gómez”, pero aquel temor se disipó al ordenar el presidente la detención del general Galavís, al tiempo que el  poeta Andrés Eloy blanco se dirigió a los manifestantes en la Plaza Bolívar, logrando con su arenga aquietarlos.

Por la tarde de ese mismo día salió a la calle otra manifestación, tan multitudinaria como la de  la  mañana, apoyada esta vez por la Junta Patriótica, compuesta por Jorge Luciani, Profesor Miguel Acosta Saignes, Rolando Anzola, el poeta Manuel Felipe Rugeles, Ernesto Silva Tellería, Hernani Portocarrero y Raúl Osuna, seguida por  organizaciones obreras y  estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, encabezada por el eminente médico Dr. Francisco Antonio Rísquez, su Rector, y el estudiante Jóvito Villalba. Fue tal movilización un innegable triunfo de la llamada “Generación del 28”, la cual ocho años antes había insurgido contra la autocracia gomecista en los memorables carnavales de 1928. 
La manifestación encabezada por el rector de la Universidad, Francisco Antonio Rísquez, fue considerada entonces como «la manifestación cívica más importante jamás efectuada en nuestro país». López promete restituir las garantías, y sustituye al Gobernador Galavís por Elbano Mibelli. Igualmente, los funcionarios tenidos como destacados gomecistas fueron destituidos. El día 21 López Contreras presentó lo que se llamó el Programa de Febrero.

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