lunes, 20 de marzo de 2017

Obra de Pedro Emilio Coll “EL DIENTE ROTO” CRITICA LA MEDIOCRIDAD BUROCRATICA

Obra de Pedro Emilio Coll
“EL DIENTE ROTO” CRITICA LA
MEDIOCRIDAD BUROCRATICA
El 20 de Marzo de 1947 falleció en Caracas  el escritor y periodista venezolano Pedro Emilio Coll, uno de los grandes creadores literarios de nuestro país. Nació el 12 de julio de 1872 en la capital de la República.
Junto con Luís Urbaneja Archepohl y Pedro César Dominici, fundó la revista Cosmópolis que está considerada como la publicación que inicia el movimiento modernista de la literatura venezolana.
También fue colaborador de “El Cojo Ilustrado”, allí publicó muchos de sus cuentos, entre ellos “El Diente Roto”, considerado por muchos como su obra más singular.
Este cuento de Don Pedro Emilio Coll, es universal, y caracteriza a algunos personajes que pertenecen a nuestro terruño y más allá de nuestras fronteras.
A Juan Peña, el personaje principal de "El diente roto", le acompañaba un profundo silencio, pero no el silencio que distingue a los eruditos en sus sabias reflexiones, sino el que acompaña a los que están alejados del ingenio y del saber.
El cuento de "El diente roto " fue escrito por Pedro Emilio Coll probablemente para evidenciar la incompetencia de algún Académico que presidía una Universidad sin llegar a ser docto , o de algún Ministro que no tenía idea del cargo o cartera del Ministerio que presidía, o de un diputadillo que ocupaba un escaño sin tener conocimientos ni credenciales… seguramente Juan Peña integró muchas comisiones de esas que abundan en los Congresos , pero eso no fue un problema para él , con levantar su mano y permanecer en el más absoluto silencio , su ignorancia nunca fue puesta en entredicho.
Probablemente a su paso algunas personas exclamaban ¡Allí va el diputado! ¡Allí va el Ministro! Allí va el Académico! Sin embargo Juan en su fuero interno sabía que no dominaba las leyes, que no dominaba la ciencia, ni tampoco la gerencia. Sin embargo eso no le quitaba el sueño, en vez de contar ovejitas, él se entregaba a Morfeo tocándose su diente roto.
Y al despuntar el alba, Juan, tal vez, decía: - Que se esperen los científicos con sus investigaciones, que se engaveten las leyes en los anaqueles, que no se tomen decisiones en los Ministerios, primero necesito pensar y pensar- , y decía para sus adentros, - en lo que voy a hacer con mi diente roto.
Lo que no se imaginaba Pedro Emilio Coll era que en tiempos modernos, en pleno siglo XXI su amada Venezuela estaría gobernada por ¡unos cuantos dientes rotos!

Además de crítico y novelista también se destacó como político y diplomático: en 1911 la Academia de la Lengua lo incorporó como individuo de número. Fue cónsul general de Venezuela en París, e individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, en la que trabajó como bibliotecario en 1941.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario