lunes, 20 de marzo de 2017

“Rector Magnífico” JESUS MARIA BIANCO MAESTRO Y GUIA DE GENERACIONES

“Rector Magnífico”
JESUS MARIA BIANCO MAESTRO
Y  GUIA  DE  GENERACIONES
Este domingo 19 de marzo, en Caracas, se rindieron honores a la memoria del “Rector Magnífico”, doctor Jesús María Bianco Torres, con la celebración de una misa, a propósito del centenario de su natalicio.
Jesús María Bianco nació en el pueblito barinés La Unión, el 20 de marzo de 1917, hace 100 años,  hijo de Nicolás Bianco y de doña Carmen Torres; luego de cursar la instrucción primaria en Barinas, se trasladan a Caracas en 1929, estudiando la secundaria en el liceo “Andrés Bello”, para ingresar en 1934 a la Universidad Central de Venezuela para doctorarse en Farmacia en 1941.
Magnífico docente, gremialista, Decano, Parlamentario, Vicerrector y Rector lo hace acreedor al reconocimiento como uno de los máximos exponentes de la Farmacia Venezolana.
Su obra universitaria merece un paréntesis especial por su significativa labor, no solo en su Facultad a la que dedicó la mayor parte de su actividad docente, en procura de la formación integral del farmacéutico, sino en toda la comunidad universitaria, en su tenaz lucha por su independencia autonómica.
Incursiona en la política, como simpatizante del Partido Comunista de Venezuela, resultando diputado electo por su Barinas natal a la Asamblea Nacional Constituyente de 1947, alternando sus funciones de profesor de Botánica y Farmacia en la UCV, inclusive fue vicerrector de la máxima casa de estudios en ese mismo año. En 1948 figura como diputado al Congreso Nacional, hasta el derrocamiento de Rómulo Gallegos, el 24 de noviembre de 1948; será detenido por la temible Seguridad Nacional, y embarcado con rumbo al penal de trabajos forzados de Guasina, en el hoy estado Delta Amacuro, en el vapor “Guárico”.
Fue liberado de la horrenda experiencia, gracias a las gestiones que realiza su amigo el doctor Miguel Octavio ante el siniestro Pedro Estrada, en noviembre de 1951. Se produce el movimiento cívico-militar que obliga al general Marcos Pérez Jiménez a abandonar el poder, el 23 de enero de 1958; Bianco acompaña al doctor Francisco de Venanci en la fórmula para el rectorado de la Universidad Central de Venezuela, en las primeras elecciones libres del claustro; adalides en la consecución de la autonomía universitaria.
Serán tiempos difíciles para la comunidad universitaria, blanco de los Gobiernos adecos de Rómulo Betancourt y Raúl Leoni; en 1963 es electo el doctor Bianco como rector, y será reelegido en 1968, hasta que en 1970 un írrito Consejo Nacional de Universidades –creado por Caldera y su venial ministro de Educación Héctor Hernández Carabaño- lo destituye arbitrariamente, por hacer valer la autonomía universitaria. Este organismo oficial designa al doctor Rafael Clemente Arraiz como nuevo rector, pero solamente por dos meses, luego regirá la universidad el doctor Oswaldo de Sola.
 Jesús María Bianco fue un ser abnegado y entregado a la causa universitaria, creador de la Oficina de Bienestar Estudiantil (OBE), con el fin de ayudar a los estudiantes de pocos –o ningunos- recursos económicos; fundador de la Escuela de Química, y de otras iniciativas muy importantes. Formó parte del “Comité de Pacificación” en los años de la “lucha armada”, con otras personalidades de la nación, tratando de superar esos momentos tan difíciles para todo el estamento y la colectividad, hastiados y cansados de tanta lucha estéril.
Casado con doña Isabel Colmenares, procreó una familia ejemplar, compuesta por Jesús Alberto, Eduardo, Nicolás, Fernando e Isabel; su nombre lo ostenta la Plaza del Rectorado de la UCV y la facultad de Farmacia de la “Casa que vence las sombras”. Reconocido nacional e internacionalmente por sus méritos en la investigación y como docente, decenas de promociones llevan así mismo su digno nombre.
Luego de su retiro forzado, volvió dos veces al Aula Magna, una con motivo del asesinato de Jorge Rodríguez y la última a raíz del terrible accidente de Las Azores, donde perdieron la vida casi todos los integrantes del Orfeón Universitario, el 3 de septiembre de 1976.
En su casa de Caracas, lo sorprendió la muerte el sábado 23 de octubre de 1976, víctima de un fulminante infarto; significando una pérdida irreparable para el estudiantado y la colectividad sensata de Venezuela. Su gallarda figura, su entereza ante los atropellos, su valentía al encabezar las marchas estudiantiles, con su boina y su don de gente, su bonhomía y su incesante preocupación por la comunidad universitaria; lo han hecho acreedor del recuerdo inexorable e indeleble para todos y cada uno de los que tuvimos el honor de conocerlo.
Su cuerpo fue velado en el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela, sus restos llorados por estudiantes y docentes, y en sus hombros salió hacia la morada final. Pero salió su cadáver, porque el nombre y la figura señera del doctor Jesús María Bianco, vive y perdurará en la comunidad ucevista por todos los tiempos por venir.

No obstante,  desde una postura universitaria cabría la oportunidad para una reflexión, para el debate, éste siempre permite construir espacios de encuentro de lo diverso, de la búsqueda de la verdad desde una comunidad universitaria inclusiva. Así fue y volverá a ser la Universidad Central de Venezuela de Bianco, Jesús María, el Rector de la Dignidad y la Autonomía, maestro y guía de generaciones.

 

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