jueves, 22 de diciembre de 2016

El día de su traslado a la Catedral de Caracas HACE 164 AÑOS FUE REALIZADO EL MONUMENTO FUNERARIO DE BOLIVAR

El día de su traslado a la Catedral de Caracas
HACE  164  AÑOS  FUE  REALIZADO  EL
MONUMENTO FUNERARIO DE BOLIVAR
El 23 de diciembre de 1852, hace 164 años,  los restos del Libertador que se hallaban provisionalmente desde 10 años atrás en el templo de San Francisco, en Caracas, fueron trasladados a la Capilla de la Santísima  Trinidad de la Catedral (Panteón de la familia Bolívar  donde permaneció por 24 años) y cubiertos con un monumento realizado por el escultor romano  Pietro  Tenerani, que en ese mismo día inauguró el Presidente José Gregorio Monagas.  Pero había sido decretado en la época de Páez por el Congreso de 1842, diez años antes.
Los  despojos  mortales  del Libertador habían llegado al país desde Colombia  el 15 de diciembre de 1842. La planificación de los actos de traslado, recibimiento y ceremonias incluyó la fabricación de una carroza fúnebre, la construcción del  monumento funerario,  y la elaboración de una reseña del acontecimiento, encargada a Fermín Toro. Se saldaba una deuda del Estado venezolano con su padre fundador, cuyos restos pasaron 12 años fuera de su tierra natal.
Así, diez años más tarde, en 1852 se instaló, en esa capilla de la Catedral de Caracas, el monumento funerario que hoy conocemos hecho por el escultor italiano Pietro Tenerani. El monumento, en su calle central, tiene un espacio (sepulcro) para colocar un féretro, donde se colocó  el ataúd con los restos del Libertador. En la tapa de ese sepulcro se lee: Simonis Bolívar | Cineres | grata atque memor patria | hic condit et honorat | Anno MDCCCLII. (Simón Bolivar / Sus cenizas / El Pais agradecido / rinde honores / Año de 1852).
Nuestra historia sobre aspectos materiales inéditos de este monumento hecho por Pietro Tenerani se inicia conociendo en detalle a este personaje, a quien le tocó el honor de ejecutar dicho Monumento Funerario.
Pietro Tenerani (1789-1869) era un destacado escultor Italiano. Fue el primero en elaborar una estatua pedestre del Libertador (1844) en el mundo. Estatua vaciada en bronce ubicada actualmente en Bogotá. A partir de allí se le encargarían varios bustos, monumentos y estatuas de Simón Bolívar con distintos destinos.
El Monumento funerario al Libertador fue encargado en 1842. Se le suministraron algunos retratos del Libertador, entre ellos los del Dr. Francoise Roulin (1796-1874), quien dibujo el rostro de Bolívar del natural. Daniel Florencio O’Leary, quien fuera edecán del Libertador, conocía de un viaje a Italia a Tenerani. O´Leary era cónsul de Gran Bretaña en Venezuela y el congreso le encargó la intermediación con el escultor. Es muy probable que O´Leary  fuera  quien facilitó el dibujo de Roulin  a Tenerani,  por ser el más parecido al rostro de Bolívar.
En 1842 el Congreso de la República emitió un decreto (29 de abril de 1842)  en cuyo  artículo sexto se lee: “Sus ilustres cenizas (Las de Bolívar) serán depositadas en la Santa Iglesia Metropolitana, y se levantará un modesto panteón que las contenga”. Ese mismo día Páez decreta “Se mandará construir inmediatamente el monumento a Europa que se trata en el artículo 6º del decreto de la materia, determinándose sus dimensiones” Como ya explicamos, Daniel Florencio O’Leary, servirá de intermediario entre el gobierno venezolano y el escultor italiano.
En junio de 1843 el escultor Pietro Tenerani explicaba en carta a O’Leary el alcance del proyecto, los detalles técnicos y los significados simbólicos del mausoleo en mármol que iba a tallar para Bolívar. De la lectura de esa carta y el producto final entregado hay pequeñas variaciones. Veamos parte de esa carta:
“Sobre una gradería reposa un basamento, y sobre este un templete que contiene la estatua del protagonista; á los lados de ella se ven figuradas dos estatuas del tamaño natural, una que representa la Justicia, virtud que dio impulso al generoso Bolívar para sacudir el yugo extranjero. Esta, además de la balanza, emblema propio suyo, tiene también el de la fuerza, y bajo sus pies las armas y banderas españolas…”
“…La otra estatua representa la Magnanimidad que derrama monedas de su cornucopia y son los tesoros que él esparció por la libertad de su patria: de un lado tiene un león para significar la fortaleza de ánimo con que llevó á cabo la ardua empresa…”
“…Su estatua (de Bolívar), palmo y medio más alta que lo natural, está en medio del templete, como he dicho, y completamente envuelta en un manto, con la diestra sobre el pecho en testimonio de la pureza de su conciencia; y con una corona de laurel en su izquierda, premio de su virtud….”
“…En el basamento está esculpido un bajo relieve (sic) de tres figuras que son las tres repúblicas que él fundó; huellan un yugo y están en actitud de  dirigirse  hacia una planta de laurel que denota su futura gloria, dejando por detrás una de abrojos, símbolo de las pasadas fatigas”.
Tenerani añadió a su descripción el material que usaría: “Las estatuas de este monumento serán mármol de Carrara de primera calidad y la arquitectura del de segunda… En cuanto al tiempo paréceme que podré dar acabada la obra en tres años…” Durante el desmontaje del monumento se corroboró que las estatuas estaban esculpidas en un mármol de Carrara blanquísimo, sin veta alguna. Un acabado satinado, cuidando en extremo cada detalle.
El resto del monumento (Elementos arquitectónicos) hechos en mármol de Carrara tipo “venato”, blanco pero con vetas grises, un acabado brillante y sin tallar en aquellas partes ocultas al espectador. El monumento duró nueve años en el taller del escultor. La falta de compromiso mostrado por el gobierno venezolano, además de las faltas en los pagos retrasó el encargo. En el año 1851 se concluyó,  y en 1852 se instaló en la capilla de la “Santísima Trinidad” de la Catedral de Caracas.
Eusebio Martínez de Velasco, cronista español, se refiere en una de sus descripciones (1875) al monumento de Tenerani con una particular interpretación Simbólica: “…Sobre una gradería reposa un basamento, y sobre éste un templete que contiene la estatua de Bolívar;
“…a los lados hay figuradas otras dos estatuas, tamaño natural: una que representa la Justicia, teniendo en la mano derecha un pergamino en que se leen estas palabras: Diligite justitiam qui judicatis terram, y a sus pies un ángel con la balanza en la mano derecha; otra, la de la izquierda, tiene asido con ambas manos un plato, en cuyo borde superior se lee, Bono publico, y está en actitud de vaciar una cantidad de monedas que en él se contienen, en significación de la íntegra consagración al bien público que Bolívar practicó durante su vida, y que todo hombre de Estado debe a su patria…”
“…La estatua del general (mayor tamaño que el natural), que aparece envuelta en un manto, tiene la diestra sobre el pecho, en testimonio de la pureza de su conciencia, y una corona de laurel en su izquierda, premio de su virtud.
En el basamento está esculpido un bajo-relieve de tres figuras, que son las tres Repúblicas que él fundó: Colombia (inclusa Venezuela), Ecuador y Perú (inclusa Bolivia); huellan un yugo, y se dirigen hacia una planta de laurel dejando detrás una de abrojos…
En el centro de la gradería se encuentra esta lacónica inscripción: Simonis Bolívar | Cineres | grata atque memor patria | hic condit et honorat | Anno MDCCCLII.” Detrás de esta lápida permanecieron los restos del Libertador mientras estuvo en Catedral.
El monumento funerario del Libertador hecho por Pietro Tenerani es el único elemento original conservado desde que llegó a Venezuela en 1851. Es una obra de arte que debe ser protegida, no sólo por su simbolismo, sino por su indudable valor artístico.
Su autor ya era, en vida, un destacado escultor con una gran producción y con importantes encargos en toda Europa y parte de América. Actualmente es el único elemento “artístico” que destaca en el nuevo mausoleo bolivariano.




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